La financiación empresarial cambia: qué nos enseña el último informe de SGR-Cesgar y por qué las empresas necesitan más alternativas

financiación empresarial cambia

Las pequeñas y medianas empresas siguen siendo el motor de la economía española. Sin embargo, también continúan enfrentándose a uno de sus mayores desafíos: acceder a la financiación adecuada en el momento oportuno.

El último Informe Anual 2025 de SGR-Cesgar pone cifras a una realidad que miles de empresarios conocen de primera mano: la demanda de financiación continúa creciendo y cada vez son más las empresas que buscan fórmulas que les permitan desarrollar nuevos proyectos, invertir o simplemente mantener su actividad con estabilidad.

Pero este escenario también deja una conclusión clara: hoy la financiación empresarial ya no depende únicamente de la banca tradicional.

La financiación sigue siendo una necesidad estratégica

Uno de los aspectos más relevantes del informe es la evolución de la actividad de las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR).

Solo durante 2025:

  • se formalizaron más de 48.800 avales;
  • se movilizaron 3.084 millones de euros en financiación;
  • el riesgo vivo superó los 8.424 millones de euros, la cifra más alta del periodo analizado;
  • más de 111.800 empresas mantienen operaciones avaladas.

Son cifras que reflejan una necesidad creciente de financiación por parte del tejido empresarial español.

Las pequeñas empresas siguen siendo las protagonistas

Quizá el dato más significativo del informe es que el 95 % de las empresas beneficiarias tiene menos de 50 trabajadores.

Además:

  • el 83 % del riesgo vivo corresponde a financiación a largo plazo;
  • más de la mitad del importe avalado se destina a proyectos de inversión;
  • el sector servicios concentra prácticamente la mitad del volumen de financiación.

Esto demuestra que las pymes siguen apostando por crecer, modernizarse e invertir, aunque hacerlo requiera acceder a recursos financieros.

El aval ya no es solo una garantía: es una herramienta para acceder al crédito

Las SGR desempeñan una función fundamental dentro del sistema financiero.

Su principal misión consiste en facilitar que empresas y autónomos obtengan financiación ofreciendo garantías adicionales frente a las entidades financieras.

Gracias a estos avales, muchas compañías pueden acceder a:

  • préstamos de inversión;
  • financiación para circulante;
  • leasing;
  • pólizas de crédito;
  • avales técnicos;
  • anticipos de subvenciones.

En definitiva, ayudan a mejorar las condiciones de financiación cuando existen dificultades para obtener crédito en las condiciones habituales.

Pero el mercado financiero ha evolucionado

Aunque el sistema de garantías sigue siendo imprescindible, las necesidades de financiación empresarial también han cambiado.

Hoy muchas empresas necesitan:

  • respuestas mucho más rápidas;
  • financiación adaptada a proyectos concretos;
  • procesos digitales;
  • mayor flexibilidad;
  • complementar las líneas bancarias existentes.

Es precisamente en este contexto donde la financiación alternativa ha ganado protagonismo durante los últimos años.

Lejos de sustituir a la banca o a las SGR, amplía las posibilidades de las empresas para encontrar la solución que mejor encaja en cada momento.

La importancia de combinar distintas fuentes de financiación

Cada empresa tiene una situación diferente.

Mientras unas necesitan un aval para acceder a una operación bancaria, otras buscan liquidez inmediata, financiación para crecer o recursos para aprovechar una oportunidad de inversión.

Por ello, cada vez es más habitual combinar distintas vías de financiación:

  • financiación bancaria;
  • avales de las SGR;
  • financiación alternativa;
  • inversores privados;
  • plataformas especializadas.

Esta diversificación permite reducir la dependencia de una única fuente y agilizar el acceso a los recursos necesarios para continuar creciendo.

Un ecosistema financiero más completo beneficia a las empresas

El Informe de SGR-Cesgar confirma que las necesidades financieras de las pymes siguen aumentando y que el sistema de garantías continúa siendo un elemento esencial para impulsar la inversión, el empleo y la competitividad.

Pero también refleja una realidad cada vez más evidente: las empresas necesitan un ecosistema financiero amplio, flexible y capaz de adaptarse a cada proyecto.

En este escenario, la financiación alternativa se ha consolidado como un complemento natural a los mecanismos tradicionales, ofreciendo nuevas oportunidades para empresas que buscan rapidez, flexibilidad y soluciones adaptadas a sus necesidades.

Conclusión

El acceso a la financiación ya no consiste únicamente en conseguir un préstamo.

Consiste en encontrar la solución adecuada para cada momento del ciclo de vida de la empresa.

Las SGR continúan desempeñando un papel fundamental facilitando el acceso al crédito mediante avales, mientras que la financiación alternativa amplía las opciones disponibles para que las empresas puedan seguir creciendo, innovando y afrontando nuevos proyectos con mayor agilidad.

En MytripleA creemos precisamente en ese modelo: ofrecer a empresas e inversores soluciones de financiación flexibles, eficientes y complementarias al sistema financiero tradicional, porque cada proyecto merece la financiación que mejor se adapta a sus necesidades.

Alba Garcia

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