Durante años, España fue agrupada bajo el acrónimo “PIGS”, una etiqueta que la vinculaba a economías con problemas estructurales dentro de la eurozona. Sin embargo, los datos más recientes muestran que esa etapa ha quedado atrás. España se posiciona ahora como una de las economías más sólidas del entorno europeo. Analizamos los principales indicadores que respaldan esta transformación.
1. Mejora de la calificación crediticia y reducción de la deuda pública
Las principales agencias de rating mantienen una visión positiva de la deuda soberana española. Con calificaciones de A (S&P), A- (Fitch) y Baa1 (Moody’s), España se consolida dentro del grado de inversión. A diciembre de 2024, la deuda pública se situó en el 101,8% del PIB, muy por debajo del 124,2% registrado durante la pandemia.
2. Un crecimiento económico por encima de Europa
En 2024, el PIB español creció más que el de países como Alemania, Francia o Italia. Las previsiones para 2025 también son positivas, con un crecimiento estimado del 2,38%, muy superior a la media de la zona euro (1,23%). Este dinamismo se apoya en el consumo interno, el turismo y la inversión ligada a la digitalización y transición ecológica.
3. El desempleo baja, pero sigue siendo un reto
Aunque la tasa de paro sigue siendo elevada, ha descendido significativamente. En el último trimestre de 2024 se situó en el 10,61%. La evolución del mercado laboral ha sido positiva, impulsada por reformas estructurales y el crecimiento del empleo en sectores como la tecnología y los servicios.
4. Sólido consumo privado
Tras las caídas por la crisis financiera y la pandemia, el consumo privado ha repuntado con fuerza. Se espera que en 2025 crezca un 2,2%, frente al 1,2% de la media europea. Este impulso refleja la recuperación del poder adquisitivo de los hogares y la confianza del consumidor.
5. Balanza comercial más equilibrada
A pesar del histórico déficit comercial, la balanza por cuenta corriente se ha beneficiado del superávit en servicios, especialmente turismo. En los últimos años, la cobertura de importaciones ha superado el 90%, ayudada por la estabilización de los precios energéticos.
6. Descenso del Euríbor y mejora del acceso a crédito
El Euríbor ha experimentado una drástica caída desde mediados de 2024, lo que ha aliviado las cargas financieras de empresas y familias. Además, el crédito bancario ha crecido y la tasa de morosidad se ha reducido al 3,32%, el nivel más bajo desde 2008.
7. Menos concursos de acreedores
Tras un repunte en 2022 y principios de 2024, los procedimientos concursales han vuelto a disminuir. Esto refleja una mayor estabilidad del tejido empresarial y una mejor capacidad para adaptarse a las condiciones económicas.
8. Buen rendimiento bursátil
El IBEX 35 ha superado en comportamiento al Euro Stoxx 50 desde mayo de 2024, impulsado por la rentabilidad por dividendos y una menor percepción de riesgo. Aunque sigue siendo más dependiente de sectores como la banca o la energía, su desempeño ha sido notable.
Este contexto macroeconómico positivo refuerza el atractivo de España como destino tanto para la inversión rentable como para acceder a soluciones de financiación para empresas. Si tu empresa necesita liquidez, opciones como el factoring, confirming o BNPL son herramientas clave en un entorno cada vez más favorable.